EL LAGO DE FUEGO

Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego (Apocalipsis 20:15).

La mayoría de los asistentes a las iglesias tienen duda e incluso confusión cuando se les aborda con el tema del infierno y el lago de fuego, ya que se les ha enseñado que el infierno es «un lugar de tormento», donde las personas malas que han muerto se están quemando por toda la eternidad, y que el lago de fuego será el lugar donde esas personas que ya llevan miles de años quemándose, serán lanzadas a «seguirse quemando por la eternidad».

Pareciera como que si solo se les cambiara de lugar, de uno pequeño a uno más espacioso, para seguir siendo atormentados y quemados, sin realmente poderse quemar en realidad. ¿Usted ha visto algo quemarse en llamas sin quemarse de verdad?

A lo largo de la historia, las religiones han usado el miedo, el temor y la manipulación para poder seguir ejerciendo dominio sobre sus fieles, así les convencen de que quien no se someta a ellas (las religiones), se quemarán por toda la eternidad en un inventado «infierno». Las religiones prefieren que usted se someta a ellas y no a la Escritura, aunque la Escritura contradiga lo que ellas enseñan.

La realidad es que, bíblicamente hablando el infierno, no es más que el sepulcro, la tumba, pero ese tema del infierno lo tenemos publicado en nuestro artículo anterior, lo puede leer aquí si gusta: «El Infierno»

Siguiendo con nuestros tema, todos los muertos de todas las eras, buenos y malos se encuentran en este momento en el infierno, es decir, en la tumba, en el sepulcro, descansando, esperando el juicio venidero, como está escrito:

«La gran cantidad de muertos que descansa bajo tierra se levantará. Algunos se irán a disfrutar de la vida eterna, y otros pasarán vergüenza y serán despreciados por siempre» (Daniel 12:2).

«Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio» (Hebreos 9:27).

En la segunda visible venida de Jesús a la tierra, él resucitará a todos los que están en los sepulcros:

«No se sorprendan por esto, porque llegará también el momento en que los muertos que están en los sepulcros van a escuchar la voz del Hijo del hombre y saldrán de sus sepulcros. Los que hicieron el bien se levantarán para vivir para siempre, pero los que hicieron el mal se levantarán para ser condenados». (Juan 5:28‭-‬29).

La resurrección de justos e injustos se dará tal cual está escrito: primero resucitarán los muertos en Cristo, los que permanecieron fiel a la fe de Jesús y a los mandamientos de Dios, los que heredarán la inmortalidad, la vida eterna y reinarán con Cristo mil años, esto es lo que se conoce como la primera resurrección:

«Luego vi unos tronos, y en esos tronos estaban sentados los que habían sido asesinados por mantenerse fieles a la enseñanza de Jesús y al mensaje de Dios. Ellos no habían adorado al monstruo ni a su estatua, ni se habían dejado poner su marca en la frente ni en las manos. Ellos volvieron a vivir, y Dios les dio tronos para que gobernaran con Cristo durante mil años. Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección. Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre estos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años». (Apocalipsis 20:4-6).

Cuando los mil años sean cumplidos, los otros muertos de todas las eras volverán a la vida para ser juzgados según sus obras:

«Entonces vi un gran trono blanco, y al que estaba sentado en él. Y en su presencia desaparecieron la tierra y el cielo, y nadie volvió a verlos. Y vi que todos los que habían muerto, tanto los humildes como los poderosos, estaban de pie delante del trono. Y fueron abiertos los libros donde está escrito todo lo que cada uno hizo. También se abrió el libro de la vida. Los muertos fueron juzgados de acuerdo con lo que habían hecho y con lo que decían los libros. El mar entregó a los muertos que yacían en él; la muerte y la tumba también entregaron a sus muertos. Todos los muertos fueron juzgados de acuerdo con lo que habían hecho». (Apocalipsis 20:11‭-‬13).

Es oportuno decir que el lago de fuego todavía no existe, es un lugar que Jesús inaugurará cuando regrese a la tierra, según el relato del apóstol Juan en el libro de Revelaciones, los primeros en ser echados vivos al lago de fuego serán la bestia y el falso profeta:

«La bestia fue capturada junto con el falso profeta. Este es el que hacía señales milagrosas en presencia de ella, con las cuales engañaba a los que habían recibido la marca de la bestia y adoraban su imagen. Los dos fueron lanzados vivos al lago de fuego que arde con azufre». (Apocalipsis 19:20).

Luego será lanzado también el Satanás:

«Y el diablo, que los había engañado, será lanzado al lago de fuego que arde con azufre, donde también fueron arrojados la bestia y el falso profeta». (Apocalipsis 20:10).

Luego la muerte misma y el sepulcro serán lanzados al lago de fuego:

«Entonces la muerte y la tumba fueron lanzadas al lago de fuego. Este lago de fuego es la segunda muerte». (Apocalipsis 20:14).

Note aquí por favor, que se dice que la muerte será lanzada al lago de fuego, ¿cree usted que la muerte estará quemándose y siendo atormentada por los siglos de los siglos? Por supuesto que no. Y Pablo nos dice que pasará con la muerte en realidad:

«Y el último enemigo que será destruido es la muerte» (1 Corintios 15:26).

La muerte misma será destruida, dejará de existir. No habrá ya más muerte en la Era venidera.

Por último, todos aquellos que resucitarán después de los mil años, es decir, los que murieron sin Cristo, serán juzgados de acuerdo a lo escrito en los libros, según sus obras, las personas en las que sus obras malas pesen más que las obras buenas, y no se encuentren sus nombres inscritos en el libro de la vida, serán lanzadas al lago de fuego:

«Y vi que todos los que habían muerto, tanto los humildes como los poderosos, estaban de pie delante del trono. Y fueron abiertos los libros donde está escrito todo lo que cada uno hizo. También se abrió el libro de la vida. Los muertos fueron juzgados de acuerdo con lo que habían hecho y con lo que decían los libros… Todos los muertos fueron juzgados de acuerdo con lo que habían hecho… El que no tenía su nombre escrito en el libro de la vida era arrojado al lago de fuego» (Apocalipsis 20:12-13,15).

Cabe señalar que, en el lago de fuego las personas serán destruidas, consumidas, exterminadas para siempre jamás. Eso es lo que enseña la Biblia:

«Espera en Jehová, y guarda su camino, Y él te exaltará para heredar la tierra; Cuando sean destruidos los pecadores, lo verás» (Salmos 37:34).

«Pero los pecadores serán todos destruidos; ¡el único futuro de los malvados es su total destrucción(Salmos 37:38 TLA).

No es que pasarán quemándose toda una eternidad, eso no tiene sentido, esa creencia no proviene de la Biblia y menos de Dios, que aun con los pecadores será justo y bondadoso al destruirlos en el lago de fuego y no atormentarlos por toda la eternidad.

En los pasajes donde la Biblia habla de «fuego eterno» o «toda la eternidad», deben entenderse desde el punto de vista correcto, «eterno» en la Biblia no siempre denota eternidad, a veces significa un periodo de tiempo largo y limitado y esto es fácil de comprobar con la Biblia. Por ejemplo, Sodoma y Gomorra fueron dos ciudades destruidas junto con sus habitantes con fuego y azufre; de Sodoma y Gomorra Judas dice:

«Como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquellos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno» (Judas 1:7).

Si vemos ahí, Judas usa «castigo eterno» como una hipérbole; Sodoma y Gomorra no están en pleno siglo XXI ardiendo en «fuego eterno». Y el apóstol Pedro nos deja bien claro que Sodoma y Gomorra fueron destruidas y reducidas a cenizas:

«Y si condenó por destrucción a las ciudades de Sodoma y de Gomorra, reduciéndolas a ceniza y poniéndolas de ejemplo a los que habían de vivir impíamente» (2 Pedro 2:6).

Entonces comprobamos que «eterno» ahí no es sinónimo de que algo se esté quemando hasta el día de hoy, podemos decir que algo es «eterno» mientras tenga que consumir, que quemar, que devorar, y deja de ser «eterno» cuando ya ha cumplido su misión, cuando ya no tiene ningún elemento o carne que quemar o extinguir.

¿Acaso creemos que Dios se complace de ver arder y sufrir en «fuego eterno» a aquellos que él creó a su imagen y semejanza?

Por otro lado, debemos también recordar que la vida eterna está destinada solo para aquellos que permanecen en la verdad del evangelio del reino de Dios y las enseñanzas de su hijo Jesús el Cristo. La creencia de gente «quemándose eternamente» implica que las personas malas también serán eternas, ya que nunca morirían y sabemos bien que la inmortalidad es un regalo que solo la obtendrán los que permanezcan en obediencia a Dios.

Concluimos diciendo que, cuando Cristo regrese a la tierra, vendrá a establecer el reino de su Dios y Padre, a pagar a cada uno de acuerdo a sus obras, los muertos en Cristo resucitarán para recibir su galardón: la inmortalidad. Y de todos los otros muertos, los que no estén inscritos en el libro de la vida, «el castigo para ellos será una destrucción que durará para siempre, no disfrutarán de la presencia del Señor ni de su gran poder» (2 Tesalonicenses 1:9 PDT).

Deseo que este aporte sea de bendición a tu vida y a los tuyos. Siempre recordándoles que verifiquen la información brindada, sobre todo que nos apeguemos a la Biblia y no a las tradiciones ni a las religiones.

«Sea con ustedes gracia, misericordia y paz, de Dios nuestro Padre y del señor Jesús el Mesías, hijo del Padre, en verdad y en amor» (2 Juan 1:3).

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